Viernes, 27 Abril 2018 10:40

Con el chacachá del tren

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Sin lugar a dudas, viajar en tren es una auténtica maravilla, eso sí, cuando, los mismos son cómodos y rápidos, pero desde luego, no es el caso de los Alvia que sufrimos en Huelva. A pesar de ello, encontrarse en cafetería con gentes de la tierra y poder compartir con personas entrañables un ratito de tertulia, es toda una gozada, y eso es lo que me ha ocurrido hace unos días cuando iba a la capital de España. Con el primero que me encontré fue con el artista onubense Marcos Arizmendi, quien lleva triunfando entre otros lugares en la sala Chocitas de Madrid seis temporadas, lo cual no es nada fácil, pero el arte de este choquero de pro, tiene encandilado a todo a quien va a presenciar su espectáculo “Risis”. Qué pena que Marcos, no esté reconocido en su propia tierra, como él se merece, quien aparte es todo un ídolo en televisiones autonómicas de España. Me alegró que Marcos, me contase todas sus inquietudes, que no son pocas, y que iremos desvelando más adelante.

Posteriormente hicimos tertulia con Jero Garrido, Cinta Casillas, MaríaEugenia González y Paco Millán quienes también viajaban a la capital del reino, pues Jero iba a ofrecer un pregón a la Hermandad del Rocío de Madrid Sur y donde Paco iba a poner la parte musical, cantando 7 temas por sevillanas, contándome posteriormente que una vez terminado el citado pregón todo fueron felicitaciones, y es que quedaron los asistentes prendados por la sapiencia rociera de Garrido y el indudable arte de Millán. Sois unos auténticos crack. Felicidades.

 

El ratito de tertulia que tuvimos en la cafetería del tren, fue toda una maravilla, pues las risas y el buen humor fueron la nota predominante, donde estuvimos rememorando situaciones rocieras fundamentalmente, eso sí, hay que presentarle a Marcos Arizmendi, lo antes posible a Manolo Millán “ElBola”, pues resulta extrañísimo, que siendo ambos dos iconos de Huelva, no se conozcan.

A todo ello, cuatro horas más tarde, estábamos en Madrid, en esta ocasión sin retraso, lo cual fue una suerte, pues no siempre ocurre así. Cada uno tiramos a nuestro destino, después de haber pasado un ratito de lo más entrañable y todo al son del chacachá del tren.

 

Modificado por última vez en Viernes, 27 Abril 2018 11:27
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