Sábado, 25 Febrero 2017 18:48

Caminar por el centro de la capital es toda una gozada

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Sin lugar a dudas, el pasear por las calles del centro de Huelva es una gozada, incluso a pesar de ver cada día que pasa más establecimientos cerrados, lo cual es una auténtica pena, esperando que lo antes posible se revierta la situación y recobre todo el esplendor de hace unos años.

Pero vamos a otra cosa. Hace unos días me ha dado mucha alegría coincidir con el que jugador de baloncesto onubense Alex Limón, quien iba acompañado por su encantadora esposa Isabel Caro y su primer hijo Leo Limón Caro, los cuales habían venido a esta la tierra del deportista a pasar unos días de descanso, teniendo que reseñar que esta familia vive en Melilla, donde Limón se fue hace unos años para jugar al baloncesto y ha echado raíces allí, habiendo enfocado su futuro dentro del deporte en general y el de la canasta en particular, estando encantado de trato que allí recibe.

Me contaba el matrimonio que la llegada a este mundo de su hijo Leo, les ha llenado de felicidad y que el pequeñín es muy bueno, por lo que están encantados, y aunque de momento no tienen previsto hacer crecer la familia no descartan que en un futuro no muy lejano le busquen la hermanita a Leo.

Está claro, que me ha dado mucha alegría saludarlos, pues a Alex lo conozco desde que nació y es un encanto de “niño”. Felicidades por ese precioso hijo que tenéis.

Igualmente, paseando por la calle Bocas, he coincidido con el que fuera magnífico portero del Recreativo de Huelva, José Antonio Omits, al que hacía mucho tiempo que no veía, y por tanto no he podido disfrutar de sus comentarios futbolísticos, donde es un auténtico lujo. Por mucho que le digo que se venga como invitado una semana a La Tertulia Recreativista, él prefiere hablar en distancias cortas y tomándonos un aperitivo.

Me comentaba que no va ahora mucho a ver al Decano, pero que lo sigue a través de los medios de comunicación. Contaba igualmente que el fútbol ha cambiado mucho, que antes el juego era más duro “más de hombres”  y que los jugadores tenían que aguantar muchas patadas y codazos que se quedaban sin sancionar y que muchas figuras de hoy día, con los marcajes de hace unos años no brillarían tanto.

En definitiva que quedamos emplazados en vernos más a menudo en el bar los Maestres, que es donde quedábamos no hace mucho tiempo de manera asidua, pero que los problemas que ha tenido con sus piernas le ha impedido venir.

Omits, que charlar contigo es una auténtica gozada, y que repasando fotos de tu época de jugador, y viendo las paradas que hacías, es por lo que todavía estas en el recuerdo de los aficionados más veteranos.

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